jueves, enero 03, 2019

Fuegos artificiales



La vida en su hogar
el ciclo de la vida
vive en un ir y venir
degustando tragos
chocan sus copas
rebosando buen vino
y borracha grita ¡viva
el vivir de la vida!
su alma beoda gotea
poesía expresándose

  
E “inocentes”
ascienden encendidas
las coloridas luces de los
llamados fuegos artificiales
ciertamente suscitando alegrías
para luego descender apagadas
en ondas grises inertes letales
invisibles regando sus venenos
que lentos van inoculándose
¡en verdad dan “alegrías”
estallando en burbujas!
Y contemplamos festivos a
hombres mujeres jóvenes viejos
estallando sus fuegos artificiales
para celebrar su alegría ocasional
unos en goce derrochando riquezas
y “metiéndose” una cara borrachera
otros sólo pueden manifestar alegrías
menguadas o disfrazadas o imitadoras
hartándose simplemente un ron barato
aquellos logrando beberse sus lágrimas
hondo anidándoles tristezas en su alma
¡fiesta o circo de contrastes humanos!
Pero todos alzan la copa de su cuerpo
exhalando su alma que vaga beoda
¡feliz navidad y próspero año nuevo!
estallando al unísono con el cohete
lenta sus ondas expandiendo veneno y
el grito jubiloso y entusiasta que sube
a mi balcón irradiando olor a pólvora
Y años tras años el mismo grito
vistiendo el mismo olor de pólvora
testimoniando la ineluctable subsistencia
de rostro beodo y cada vez más agrietado
pero creyéndose que está gozando la vida
como lo hacen los cultivadores de viñedos
celebrando sus cosechas para el buen vino 
Pero sea alegría verdadera
o simple disfraz o imitación
ciertamente la naturaleza
en la vida de sus criaturas
testifica realidades trágicas


Aquella oruga sin saber por qué
violentamente se le cercena su
andar hacia su metamorfosis y
su crisálida ni siquiera se gesta
sólo queda como un vago sueño 
O ya formada en crisálida
el viento ante su partero
ahora sin saberlo su asesino
y la mariposa dentro muere  apenas
viéndose como a través de vidrieras
o sus alas quietas secas y sin vida o
empezando su vuelo violentamente
se va al suelo con su vida truncada
y casi exactamente igual le ocurre
la vida de las chicharras sin tener
tiempo de emerger de la tierra o
quedando seca sobre las árboles
¡llora el invierno y el verano
la ausencia de sus cantos!


Y los pájaros transformando sus
cantos de alegrías en cantos de llantos
viendo sus huevos con las cáscaras fracturadas
que va dejando tras sí la mortal onda expansiva
o sintiendo dentro sus embriones sin vida o
el pichón recién nacido muerto en el suelo o
pichones pillando esperando a sus padres sin
imaginarse que las ondas le truncaron la vida

  
O los pétalos de la flor
acelerando su marchitez
y evaporándose sus perfumes
o las hojas o los frutos del árbol
obstruyéndose sus coloridos porque
su piel y carne quedan envenenados
o los árboles van secándose
porque se van paralizando
los ascensos de sus savias

Pero unos tras otros
en coloridas alegrías ficticias
estallan los fuegos artificiales
sus luces tejiéndose con los
jubilosos gritos en algarabías
¡feliz navidad y próspero año nuevo!
mientras se van expandiendo
sus mortales ondas y gases
lentos silenciosos inmisericordes
inoculándose en cada vida que hallan
acortándole o truncándole su vida
¡”alegrías” de algunos hombres a costa de
la vida que ineluctable paga con su muerte!
Y riéndose evaporándose pasa la fiesta
quedando en la atmósfera flotando el grito
festivo ¡feliz navidad y próspero año nuevo!
inmutable esperando el venir de años siguientes
¿cuándo tener alegrías sin el alcohol que acorta
la vida o sin la pólvora que le inocula venenos?
y ¡cuándo ese año nuevo! !cuándo vida nueva!
Ediciones jaced