lunes, febrero 11, 2019

Un sueño...


----------------------Ediciones jaced








El fruto cundeamor
la vida misma!
porque cunde el amor
sobre la tierra desde
las empalizadas de la vida
hasta la infinitez de la suya
pero viviendo en extinción por
la agresión del hombre a la vida
¡qué paradoja existir!

Aún pensando en aquel niño recogiendo el fruto cundeamor
Y desde su silleta que apoltrona
a la puerta de su solazada casa
el abuelo suelta su larga mirada
que por instantes juguetea entre
los verdes de la diversa vegetación
llena de frutillas muy apetecidas por
los pájaros que después de comerlas
le regalan el trinar de sus sinfonías
y allá no tan lejos oye el murmureo
del mar que parece llamarle con su
menudo oleajes de luces verdes
 
Aún el niño pensando en el abuelo Eustacio
Y de esa vegetación menuda
su mirada viaja hacia el mar
¡su compañero y amado mar!
viéndolo siempre con su sol que
en aquellas tardes oro lánguidas
le estalla sobre su rostrohorizonte
desatando la diversidad de sus gamas
azules naranjas rojos púrpuras violetas
crepúsculos degradándose en crepúsculos
hasta despedir la tarde y ver llegar la noche
hondo siente el murmuro del mar y la noche
contándose la vida que cada uno ha  vivido
y su pecho en suspiro ¡así debe ser la vida!

Y convencido suelta su anhelo…“necesario
derrumbar los muros de la existencia para
que la vida rompa sus presas y libre fluya”
mientras mira a su niño que acaba de
sentarse a su lado al que envuelve con
su voz amorosa casi en susurro… “hijo
hubo un tiempo en que todo era tinieblas
porque los dioses se robaron las luces
dejando a los hombres mujeres y niños
habitando las profundas oscuridades”
¡y era tanto lloro y fue mucho el sufrir!

El  niño y el abuelo aún recordando...
Pero el sol la lluvia la luna y el viento
cabalgando sobre arcoíris llegaron…y
¡termínese el reino de las tinieblas!
y les enviaron a sus heraldos…
Y vestidos de noche azul encendida
llaman a las luciérnagas y cocuyos…
¡tomen sus lamparitas de tierra…vayan
y llévenles la luz…y entrégaselas en los
cuencos de sus manos y en sus pupilas… y
hubo tantas luces que los dioses se cegaron
y quedaron hundidos en la oscuridad y sin
saber por dónde andaban llenos de terror
fueron uno a uno cayendo en los abismos
y en sus propias tinieblas se extinguieron…
Y en el cosmos regocijados
vivas! clamaron victoria…
acompañándole coro de niños que
cantan la “flauta mágica” de Mozart
¡los hombres niños jóvenes mujeres
hicieron gran fiesta celebrando la luz
y para siempre fundaron la alegría!
 
Luces de luciérnagas que aún el abuelo y el niño reviven
Y envuelto en su mantonoche de luces
bajo aquel murmullo ya lánguida música
el sol se va quedando dormido en el mar
y la luna navega regando su luz de plata
en la que luciérnagas y cocuyos vuelan
cabriolando entre la multitud de hojas
antes las pupilas del abuelo y el niño que
embelesados las miran como en ensueños
y tomados de las manos sienten albas lilas
naciendo de sus ojos que llaman a dormir 
Y ambos van a seguir sus sueños…
uno en inventivas jalonando su infancia
va tejiéndola en movimientos de alegrías
el otro en reflexión reposada disfrutando
los placeres que le entrega la ancianidad
pero ¿cómo saber que a pasos de vidas
van fraguando su anhelado encuentro?
¡vida y muerte! que cierran el ciclo
de vivir en felicidad la vida para
romper la paradoja del existir






sábado, enero 19, 2019

En el estanque...

 
Ediciones jaced.......................









Y se vive la vida cuando
la vida en verdad es la vida
aquella para vivirse en alegría
como las luces de las estrellas
revividas en nuestras pupilas
Y también la vida
los hijos de los hijos
estén ellos donde estén
¡siempre vivir en ellos!
  

Pero hombre ¿qué haces?
mirándose en las aguas del
estanque ¿por qué tantas veces?
y ve su imagen cómo empieza
romperse cuando aquel árbol
suelta sus hojas sobre las aguas
gestando una sucesión de ondas
unas a otras persiguiéndose
llevándose consigo la imagen
rota en trozos unos tras otros
también persiguiéndose como
si la vida ya rota ella misma
se buscase para rehacerse

Y así mirándose en las aguas
igual las nubes mirándose
¿también se mirará por dentro
viendo su vida andar ansiosa por
hallar lo bello que la satisfaga?

Y en círculos concéntricos
trozos de imagen en ondas
van alejándose abrazados y
allá a escondidas se funden
unas en otras como amándose
pero ¿otra vez han de romperse
o al fin hallan ese amor eterno?
y llegar a ser lo que quieren ser

En el jardín de Monet
Y qué asombro!
ve sus propios anhelos entre
las ondas recomponiendo los
trozos en la misma imagen
jurando nunca más romperse
¿o acaso es la propia vida?
y paciente va adornándose de
hojas pétalos nubes en el pecho
siendo como ese árbol que disfruta
su vida exhalada por sus hojas
en alegría bailando en el viento

Y ahora no mira las aguas
sólo absorto en su imagen
que abrazada a las nubes
se va pintando leve de azul
y sin poder evitarlo suspira!
anhela que así sea el amor
que sostenga su existencia
¿hasta cuándo anhelo?
¡cuándo ser realidad!

Aleko y Zemphira/detalle/Marc Chagall
Y leve sonriendo
siente latir su pecho
suspirando en fluir azules  y
su alma inquieta en infinitez
viviendo su existencia como
ese árbol que vive la suya




jueves, enero 03, 2019

Fuegos artificiales



La vida en su hogar
el ciclo de la vida
vive en un ir y venir
degustando tragos
chocan sus copas
rebosando buen vino
y borracha grita ¡viva
el vivir de la vida!
su alma beoda gotea
poesía expresándose

  
E “inocentes”
ascienden encendidas
las coloridas luces de los
llamados fuegos artificiales
ciertamente suscitando alegrías
para luego descender apagadas
en ondas grises inertes letales
invisibles regando sus venenos
que lentos van inoculándose
¡en verdad dan “alegrías”
estallando en burbujas!
Y contemplamos festivos a
hombres mujeres jóvenes viejos
estallando sus fuegos artificiales
para celebrar su alegría ocasional
unos en goce derrochando riquezas
y “metiéndose” una cara borrachera
otros sólo pueden manifestar alegrías
menguadas o disfrazadas o imitadoras
hartándose simplemente un ron barato
aquellos logrando beberse sus lágrimas
hondo anidándoles tristezas en su alma
¡fiesta o circo de contrastes humanos!
Pero todos alzan la copa de su cuerpo
exhalando su alma que vaga beoda
¡feliz navidad y próspero año nuevo!
estallando al unísono con el cohete
lenta sus ondas expandiendo veneno y
el grito jubiloso y entusiasta que sube
a mi balcón irradiando olor a pólvora
Y años tras años el mismo grito
vistiendo el mismo olor de pólvora
testimoniando la ineluctable subsistencia
de rostro beodo y cada vez más agrietado
pero creyéndose que está gozando la vida
como lo hacen los cultivadores de viñedos
celebrando sus cosechas para el buen vino 
Pero sea alegría verdadera
o simple disfraz o imitación
ciertamente la naturaleza
en la vida de sus criaturas
testifica realidades trágicas


Aquella oruga sin saber por qué
violentamente se le cercena su
andar hacia su metamorfosis y
su crisálida ni siquiera se gesta
sólo queda como un vago sueño 
O ya formada en crisálida
el viento ante su partero
ahora sin saberlo su asesino
y la mariposa dentro muere  apenas
viéndose como a través de vidrieras
o sus alas quietas secas y sin vida o
empezando su vuelo violentamente
se va al suelo con su vida truncada
y casi exactamente igual le ocurre
la vida de las chicharras sin tener
tiempo de emerger de la tierra o
quedando seca sobre las árboles
¡llora el invierno y el verano
la ausencia de sus cantos!


Y los pájaros transformando sus
cantos de alegrías en cantos de llantos
viendo sus huevos con las cáscaras fracturadas
que va dejando tras sí la mortal onda expansiva
o sintiendo dentro sus embriones sin vida o
el pichón recién nacido muerto en el suelo o
pichones pillando esperando a sus padres sin
imaginarse que las ondas le truncaron la vida

  
O los pétalos de la flor
acelerando su marchitez
y evaporándose sus perfumes
o las hojas o los frutos del árbol
obstruyéndose sus coloridos porque
su piel y carne quedan envenenados
o los árboles van secándose
porque se van paralizando
los ascensos de sus savias

Pero unos tras otros
en coloridas alegrías ficticias
estallan los fuegos artificiales
sus luces tejiéndose con los
jubilosos gritos en algarabías
¡feliz navidad y próspero año nuevo!
mientras se van expandiendo
sus mortales ondas y gases
lentos silenciosos inmisericordes
inoculándose en cada vida que hallan
acortándole o truncándole su vida
¡”alegrías” de algunos hombres a costa de
la vida que ineluctable paga con su muerte!
Y riéndose evaporándose pasa la fiesta
quedando en la atmósfera flotando el grito
festivo ¡feliz navidad y próspero año nuevo!
inmutable esperando el venir de años siguientes
¿cuándo tener alegrías sin el alcohol que acorta
la vida o sin la pólvora que le inocula venenos?
y ¡cuándo ese año nuevo! !cuándo vida nueva!
Ediciones jaced

viernes, diciembre 28, 2018

Al Ávila le canto y...

El Ávila!
 gigante verde vestido de
fluorescencias de verdes
 día a día desgajando su
gama como un arcoíris y
acostado al lado del mar
es guardería de vidas

Vista parcial de El Ávila
El Ávila… y desde
el banco le miro y
él  en su majestad
me mira… y nos miramos
¡cuántas cosas nos contamos!
ambos quedamos envueltos en su luz verde
que se desgrana hasta la tarde en azul y él
se anida en el espejo humedad de mis ojos
Ser!  masculino o femenino?
simplemente hermafrodita porque
gesta bella diversidad de su vida que
la resguarda bajo el cuido de su amor
pero imperceptible le veo estremecerse
como si secretos sentimientos le habitan
que le aceleran sus pulsos y su respirar y
enraizado en su tierra mira su cielo semejando
a un niño que juega a las escondidas entre los
pliegues del cielo azul o entre los “toboganes”
de sus nubes que juegan a cambiar sus formas

Y lo siento exhalando su espíritu de grandeza
que mana de sus serranías y habitantes
compartiéndolo con quienes le contemplan
y les pasean sus sendas y colinas ¡amándoles!
¡su mundo verde cantado por sus aguas y aves
se entrega al visitante que le explora su vida!
Inmensa su belleza que en cataratas cae hacia
el este al oeste al sur y azulándose hacia la tarde
llega al norte entregándose a dialogar con el mar
componiendo canciones con sus susurros cantores
para dárselas al viento y al mar como los carteros
que irán repartiéndolas a su gente caraqueña

Y estremécese su cuerpo verde en leves palpitaciones
por fuerzas vivas de sus entrañas que lo hacen vivir y
por doquier su verde se esparce en sepias en amarillos
pálidos naranjas y lilas hasta fundirse en leves azules
para acompañar alegre al crepúsculo del poniente sol
sumándose al gran musical  de cantares de sus aves

¡Qué sonoro movimiento mana la vitalidad de su vida
 y sinfonías y poemas como sangre corren por las
venas de su tierra verde y de sus cristalinas aguas
envueltos en la constante lluvia de rocío que fluye
de su permanente laboratorio de la fotosíntesis!

Pero ojos que miran le ven llorar
exhalando el zumo de su sufrir por
las cicatrices que motean su cuerpo
y cómo se siente la transpiración de
sus dolores y angustias cuando contempla
a la Caracas de la contaminación y de sus
basureros donde gente sacian su  hambre
otrora ciudad de los “techos rojos” cantada
en los sones nocturnales del maestro Billo y
en el verso de poetas y lienzos de pintores
 
Falda de El Ávila 
Ahora Caracas espacios de soledades mortales
donde niños vivos o muertos son abandonados
de muertos  rebasando estadísticas semanales
de “maternidad” más para morir que para nacer
pulular de humildes ávidos comiendo en basureros
niños desnutridos muriendo de hambre o por falta
de una medicina o la elemental atención médica
pero Caracas moderna embellecida por la mentira
del gobierno y la inacción de la llamada oposición
un gran espacio de existencia inhóspita agresiva
en verdad espejo empañado de toda Venezuela
¡e incrédulo la hermosa montaña El Ávila mira! 
Y desde mi banco mirador le oigo gemir!
dolido por las constantes agresiones desde
los trozos de sus paisajes de propiedad privada
del desordenado crecer violento de “su”  ciudad
como nido de contrastes en pobreza y opulencia
o de quiénes comercian sus flores para enriquecerse
o por paseos vehiculares que constante la contaminan
o quienes divirtiéndose queman el verdor de su bosque

¡Qué  quejidos siento que manan sus heridas!
y ahora sus guacamayas espantadas levantan vuelo
huyendo de esos saetazos para buscar otros hábitats
y si esto ocurre en las serranías de su cuerpo
entonces ¿cómo será la vida de sus pájaros
de sus aguas de sus mariposas y de sus ardillas?
¡extinción de sus vidas es un signo de su historia
ahora ahondada por esta permanente agresión!
Y hoy Caracas y su cerro  El Ávila “viven”
bajo una encrespada y sistemáticas violencias
que le han configurado un hacer  de agresiones
con el que diariamente resuelven su cotidiana vida
un  latente dolor como puñal clavado en el costado
síntesis dolor que abre en llanto en toda Venezuela
siglo XXI de violencias continuación de anteriores
ahora en “revolución socialista” destruyéndole
su existencia presente y nublándole su futuro
¿habrá apertura de otro tiempo de verdadera vida
donde no tenga cabida el dolor gestando llanto?

Flores sobre mi ciudad/César Rengifo
Y ¿podrá ser posible que las huellas de
los visitantes y de los que contemplan
incursionando  su pecho verde regazo
sean las siembras de flores alegrías
como una permanente primavera? 
Y muere la tarde…
sobre su cima se anuncia la noche y
solo el banco oyendo su diálogo con el mar
¡soliloquios susurrantes de brisas marinas!
mientras la mirada va serpenteando el horizonte
abriendo un crepúsculo esperanza en gama azul
Ediciones jaced

   



domingo, diciembre 09, 2018

La violencia mutante



Olvidar…
violencia invisible en volutas
que lenta va asesinando al amor
dejando al hombre completamente vacío
de su pasión sensibilidad y sentimientos
incapaz de reconocerse en el otro hombre
aunque  se toquen se vean o se oigan



Y las hojas aunque se desprendan
de sus tallos infinitas veces siempre
saben volver al origen de sus vidas
por las sendas que el otoño guarda


Y peces como el salmón anidan en sus profundidades
su pasión por vivir que infinitas veces les hace volver
a la cuna primigenia de sus aguas de origen e
infinito repiten el milagro de su morir y nacer
manteniendo siempre vivo el ciclo de su vida
y como calculando en matemáticas natural
por instinto la tortuga sonriendo realiza
el mismo milagro durante su larga vida

  
Y también la soprana chicharra
cuando sus entrañas determinan el bello
momento de gestarse anidando sus huevos
pariendo sus larvas para encubarlos en sus
crisálidas siguiendo el ciclo de las estaciones
y en resurrección volar a cantar en el invierno



Ni las hojas ni el salmón ni la chicharra
ni tantos otros seres vivos nunca dejan de
andar sus sendas sus caminos hacia la vida
y ellos por ese prodigio de su amor a la vida
saben cuando apagar sus fuerzas para morir
o de encenderlas para volver en infinito vivir
¡su anatomía su morfología su fisiología saben
lo que deben hacer para ese momento crucial
porque simplemente nacen sólo para vivir!

¡La dialéctica del nacimiento ya trae
en sus entrañas el motor que apaga y
enciende sus energías vitales para
alternativamente morir y vivir
en su ciclo eterno de existencia!

Y el homo también fue diseñado para vivir…
pero ¿porqué siendo hombre llegamos a ser
-a pesar de tanta Ciencias- lo que hoy somos?

Pero adviene la era del hombre
y la armoníaequilibrio que fluye
de la dialéctica del nacimiento
para mantener en pie a la vida
se rompe abriéndole hondas grietas desde
donde este hombre ya no sostendrá la vida
sino al lucro que enciende la violencia
Y ahora este hombre
existe mira y siente cómo
los aconteceres de su tiempo
le niegan ejercer la vida fundada
en amor verdad libertad y justicia
su hacer construye una sociedad
carente de estas esencias vitales
Y ahora en su historia que es
repetición de la misma historia
vemos oímos y sentimos
el hacer de un “hijo” en violencia
contra la madre
contra el padre
contra el niño
o una mujer autollamada madre
o un hombre autollamado padre
ejercen esa violencia contra el hijo
o el hombre al hermano al amigo
o a él mismo depredándose

Terrible violencia hecha historia
fracturando a la vida como aquella
piedra cayendo sobre el cristal y
su golpe seco pronto deja de oírse
dejando flotar la violencia mutante
el olvido! que hace añicos al amor
a la verdad a la belleza
a la libertad a la justicia
a toda esencia del hombre


El olvido!
sutil e invisible
artero e inmisericorde
el más rotundo triunfo
de la violencia sobre la vida
sepulturero que cava tumbas
en los abismos de las sombras
construyendo hombres insensibles
indiferentes ante las expresiones
que nos marcan huellas en la vida
¡cascarones que ruedan vacíos!

Y aquel sueño
¡hombre amando al hombre!
queda suspendido mientras que
la violencia mutante olvido
se une al mero recuerdo para crear
otra manera de “vivir la vida” hasta que
esta violencia queda modelando el vivir
Pero otro tiempo de vida
donde anhelo y realidad
esperanza y vida real
son el mismo acontecer
vendrá ser reino del hombre
entonces ¡hijo o madre o
padre o hermano o amigo
al fin…hombre humano
siendo por siempre!


Ediciones jaced